El reciente asesinato de Belén Cortés, una educadora social de 35 años en Badajoz, ha generado una profunda preocupación entre los trabajadores sociales de Galicia. La sección sindical de la CUT del Concello de Vigo ha expresado su consternación y ha destacado la desprotección que sienten las profesionales del sector debido a la falta de recursos técnicos y económicos.