Una ola de calor sin precedentes para el mes de mayo azota Europa con temperaturas que superan los 40 °C en España y baten récords históricos en Reino Unido, Francia e Irlanda, dejando al menos 36 víctimas mortales y activando alertas máximas en medio de una crisis climática que adelanta el verano con una intensidad que los científicos califican de "verdadera locura".