Cinco años después del inicio de la pandemia y del primer confinamiento, Galiciapress acude al personal de distintos geriátricos de Galicia y a colectivos de usuarios y familiares de residencias para conocer la realidad de estos centros una vez superada la crisis sanitaria. El panorama que dibujan las voces consultadas es peor que en 2020: más precariedad, menos personal, procesos de psiquiatrización de algunos centros... La conclusión que ofrecen es una perspectiva aterradora: "Si vuelve a pasar cometeremos los mismos errores".
El Juzgado de Vigo obliga a pagar 16.000 euros a los allegados de una mujer con cáncer terminal a la que no pudieron acompañar en sus últimos días por restricciones COVID, a pesar de que ya habían pasado casi dos años del inicio de la pandemia del coronavirus, por lo que las restricciones ya eran más leves. Un caso que reabre el debate sobre protocolos y derechos humanos cuando nos acercamos al quinto aniversario de la crisis.
Un 90 % de las enfermeras gallegas declara estar afectada psicológicamente, dado que la presión asistencial ha empeorado respecto a los niveles pre-pandemia. Estas son dos de las preocupantes conclusiones de un nuevo estudio realizado por los colegios de enfermería, que se puede consultar completo en el interior de la noticia.
La crisis del cornavirus provocó un "sobreendeudamiento" sobre esta persona que no podía hacer frente al pago de los compromisos adquiridos.
El grupo de edad de 70 a 79 años será el primero en recibir la inmunidad en estos recintos en una campaña de la gripe que se presenta especialmente compleja.
Los centros de salud y hospitalarios han registrado un aumento significativo -como corresponde en estas fechas, por otra parte- de casos relacionados con infecciones respiratorias, tales como gripe o Covid-19. Sin llegar ni a rozar los niveles que se alcanzaron durante la pandemia, las autoridades sanitarias están muy atentas a esta situación y valoran tomar medidas.
Este lunes también se comenzó a vacunar a las personas de 80 años o más, así como a las personas en situación de inmunosupresión.
La crisis de la Covid-19 dejó una huella profunda en la salud mental de muchas personas. En España, la experiencia de sanitarios que estuvieron en la primera línea del frente o de familiares que perdieron a un ser querido durante los momentos más crudos del confinamiento y no pudieron despedirse son hoy historias recurrentes en las clínicas de muchos psicólogos.
La llegada del otoño, los cambios de temperatura, el inicio de las clases, pasar más tiempo en interiores...son muchos los factores que favorecen la propagación de los virus que provocan la transmisión de los virus responsables de muchas infecciones respiratorias. La Covid, lejos de ser la amenaza que fue en 2020 o 2021, sigue siendo un quebradero de cabeza en los centros médicos.
Si usted recibe un SMS con el texto “gustaríanos coñecer o seu estado de saúde tras pasar a covid-19” y un enlace al dominio “proxectocrm100sergas.type-form.com” no es el gancho para un timo. Fuentes oficiales de la Consellería de Sanidade confirman a Galiciapress que “se corresponde cunha enquisa que se atopa actualmente activa, a de COVID persistente” pese a que reconocen que hay margen de mejora en la fiabilidad que transmite el dominio.
REDE, colectivo de familiares de personas usuarias de residencias de mayores, creen que el nombramiento de Eloina Nuñez como subdirectora en la Consellería de Política Social es un escándalo tras lo ocurrrido en los geriátricos en el área sanitaria de Santiago durante la pandemia de la covid. Hubo alguno, como Domus Vi San Lázaro, donde unas 50 personas y la Xunta, a diferencia de otros centros, nunca apartó a la empresa y puso al timón a médicos del SERGAS, cuya gerente en Santiago era por entonces la familiar del ex-presidente de la Xunta.
Muy lejos de la situación crítica que provocó la pandemia hasta lograr la inmunidad mediante la vacuna contra el coronavirus, la realidad es que el número de infecciones ha ido en aumento desde la primavera. Se debe, en gran medida, a una nueva variante de la Covid-19, la estadounidense 'KP.3' o 'FLIRT', que pronto puede convertirse en la predomminante en España.
El Servizo Galego de Saúde (Sergas) ha detectado en semanas pasadas un repunte de los casos de covid-19 a través de las consultas de atención primaria, con sobrecargas puntuales en algunos servicios de urgencias, aunque se mantienen "en valores relativamente bajos en comparación con otros momentos de la temporada".
Los procesados fabricaban el licor en Boiro y trataron de colarlo en los hospitales durante los momentos más crudos de la pandemia. La pena ha quedado en suspenso tras el acuerdo de conformidad.
Tres años después de que se inyectasen las primeras dosis de la vacuna contra la Covid, sometida en su momento a meses de pruebas, los laboratorios de AstraZeneca admiten que la inmunización puede estar estrechamente relacionada con los casos de trombosis que se registraron y denunciaron durante la crisis sanitaria del coronavirus.
Lo que seguro no podrá olvidar nadie será la pérdida, la de las miles de personas que se dejaron la vida en lo peor de la pandemia mientras todos estábamos en casa esperando por una vacuna que tardó meses en llegar. Yo lo que recuerdo de aquellos días es el cielo azul -creo que el más azul que he visto nunca, fue la primavera más clara de la historia- y números.
Hoy se cumplen cuatro años del día en el que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretaba el estado de alarma y anunciaba las primeras restricciones para luchar contra la crisis de la Covid-19. Una cuarententa que duró cerca de dos meses y que cambió a la sociedad mientras los científicos se afanaban en buscar una vacuna y conocer más sobre este enemigo invisible.
El portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Miguel Tellado, pidió la dimisión inmediata de la presidenta del Congreso, Francina Armengol, "por su evidente implicación" en el caso Koldo. Los conservadores entienden que es "presunta colaboradora necesaria" de la "estafa" por la compra de mascarillas falsas. La aludida les ha respondido hoy en rueda de prensa.
El BNG ha pedido una Comisión de Investigación pero el presidente dice que solo serviría para tapar la presunta corrupción del caso Koldo. Hay que recordar que en Galicia se compraron mascarillas a Sibucu -una empresa que previamente había reconocido que alguno de sus lotes no estaba bien certificado- y que la Xunta contrató sin publicidad con una empresa del cofundador de una compañía de los Ayuso.
Los tres socios de la distribuidora compostelana salen al paso de las informaciones desatadas al hilo del caso Koldo. Niegan relación con ningún partido político, reconocen la importación de un lote de mascarillas mal certificadas, indican que trabajan para múltiples administraciones y aclaran su relación con José Ramón García, el fundador de Blusens.