El aviso de dos nuevos contenedores ardiendo de noche en distintos punto de A Pobra devuelve al municipio a la oleada de incendios del año pasado.
En el caso de Muíños, el fuego afectó a dos hectáreas de monte raso dentro del Parque Natural da Baixa Limia-Serra do Xurés.
La provincia de Ourense está registrando incendios en pleno invierno
En total, se quemaron casi un millar de hectáreas a causa de dos incendios diferentes originados los días 3 y 4 de agosto de 2022, en condiciones climáticas "extremas"
No ha habido que lamentar daños personales, aunque sí materiales
Durante esta jornada Galicia se encuentra en la influencia de un centro de bajas presiones poco profundas centradas al norte y con la circulación del noroeste
Estos niveles elevados de partículas se deben al humo de los incendios del norte de Portugal, por lo que se deben seguir las recomendaciones para proteger la salud
Casi la mitad de las estaciones de control de la calidad del aire de Galicia están informando de niveles de calidad pésima, muy mala o mala. En los dos primeros niveles, la información oficial habla de una emergencia sanitaria en la que toda la población debe evitar esfuerzos al aire libre. Con todo, el panorama mejorará con las lluvias que empiezan a caer, arrastrando al suelo las partículas llegadas desde los incendios de Portugal.
La cantidad de partículas en suspensión no solo está tiñendo de rojo la luz del sol, supone un riesgo muy real para la salud. La recomendación para el nivel de calidad del aire muy malo, que es el que están reportando varias estaciones, es evitar toda actividad física al aire libre, pues estamos ante un nivel que implican, según los baremos oficiales, condiciones de emergencia de salud pública
Rueda ofrece "la colaboración de la Xunta de Galicia, la Comunidad Autónoma de Galicia y el experimentado y eficaz sistema de lucha contra incendios que existe en Galicia".
Las imágenes de los satélites y las filmadas por los propios vecinos lusos a pie de fuego no dejan lugar a dudas. Portugal sufre una catástrofe ambiental cuya magnitud los gallegos conocen bien porque también han soportado olas de incendios así. Algo que está suscitando el debate sobre qué hacer para paliar el problema. Paliar, porque el consenso de los expertos es que, tarde o temprano, Galicia volverá a ser golpeada por los llamados incendios de sexta generación, megaincendios alimentados por el cambio climático y un rural despoblado repleto de combustible vegetal y especies pirófilas como el eucalipto.
En la madrugada del lunes al mates la Consellería de Medio Rural declaró estabilizado el incendio de Pentes, pero a última hora del martes indica que la superficie quemada, que era de unas 150 hectáreas, ha pasado a 200.
El alcalde de la localidad admite que existen sospechas que llevan a pensar que el fuego fue intencionado: "Había dos o tres focos".
Las llamas prendieron en torno a las tres de la tarde, a las cinco habián ardido 50 hectáreas, a las seis unas 100 y a las ocho eran unas 150, según datos de la Xunta. Si la situación es difícil en el suroeste de Ourense, es crítica en Portugal, donde las llamas han provocado varios muertos y el corte de la autovía que va hacia Galicia.
El registrado en Arbo, Pontevedra, está controlado y afecta a 20 hectáreas, pero la situación más delicada es la que se vive en la provincia de Ourense.
Desde AEMET precisan que las altas temperaturas de agosto no tienen mucha influencia en el riesgo de incendios del otoño, salvo quizás debido al exceso de calor acumulado en el Mediterráneo
Septiembre ha arrancado con la peor ola de incendios en lo que va de verano, con tres días en los que el terreno calcinado se cuenta por más de medio millar.
La misma parroquia sufrió un incendio en 2020. La caída de las temperaturas de este viernes está ayudando a apagarlo.
Fue detenido el miércoles, en su propio domicilio, y pasó a disposición judicial en la mañana de este jueves
Las primeras diligencias ya fueron remitidas al Juzgado de Instrucción de Ourense y al Ministerio Fiscal