Represión y "conductas que rozan el acoso laboral" por parte del "despótico" jefe de AFAL Ferrolterra, denuncia CIG
El sindicato anuncia que, tras presentar las irregularidades ante Inspección de Trabajo, acudirán a la vía judicial si es preciso "contra un miserable al que poco parece importarle el día a día de los centros".
Si ya la situación en la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Ferrolterra (AFAL Ferrolterra) ya es complicada de por sí por todos los condicionantes que rodean a esta enfermedad, el escenario es cada vez más caótico por las condiciones de trabajo en las que se encuentra el equipo de esta organización, que ha hecho una denuncia pública a través de las delegadas de personal adscritas a la CIG.
"INDECENTE PRECARIEDAD LABORAL" Y "CONDUCTAS QUE ROZAN EL ACOSO"
Según el escrito al que ha tenido acceso Galiciapress, desde AFAL denuncian la "indecente precariedad laboral" que sufren los profesionales por la "aplicación de un convenio de categoría inferior" y la falta de personal que ha obligado a algunos trabajadores a asumir tareas que no les corresponden por su categoría profesional.
Al tiempo, desde la CIG denunciaron los "contratios precarios con jornadas parciales", "cambios constantes de turnos" o "denegación de permisos retribuídos" en un listado de irregularidades que ya fueron puestas en conocimiento de Inspección de Trabajo.
"Tras la denuncia, que fue favorable a la representación legal de los trabajadores, la actitud del responsable de la empresa, cuyo modus operandi es la mentira y la coacción, se volvió más despótica", censuran desde el personal, que interpretan que el clima que se ha generado ha provocado que las empleadas soporten hoy "un nivel de estrés psiclógico inaceptable, con conductas que rozan el acoso laboral".
"Un ejemplo de esta conducta es la negativa de la empresa a firmar las vacaciones al personal, como medida de presión ante la unidad que las trabajadoras y a sus representantes legales muestran", apostillan desde la CIG, que en este ambiente de "maltrato" la plantilla tienen que "pasar el día luchando contra un miserable al que poco parece importarle el día a día de los centros". La CIG, anuncian, "no tolerará estos abusos y denunciaremos pública y judicialmente esta situación cuantas veces sean necesarias", lo que deja en una situación muy delicada los servicios en AFAL Ferrolterra, una organización con más de dos décadas de recorrido.
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