Por otra banda, el gabinete de Sánchez modifica algunas leyes de forma cortoplacista, en base a los intereses de partido y los del propio presidente, como la Ley de Amnistía, pero perjudiciales para el conjunto de España y los españoles. La compleja situación política actual le sirve al señor Feijóo para pedir el adelanto electoral en el país, pero no en el caso de Mazón en Valencia, no tanto por su preocupación, en lo que se refiere a los problemas de los ciudadanos, sino por sus prisas -legítimas, eso sí- como fuerza política mayoritaria para llegar a la Moncloa, pero costándole mucho asumir lo que es la formación de un gobierno de coalición, y que en Alemania sería algo más normal entre la CDU y la CSU, teniendo esta nación una visión real de lo que son los verdaderos problemas de Estado, como por ejemplo, la inmigración y el gasto en defensa, que además en este último caso, nos obliga al cumplimiento del mismo a todos los europeo al estar integrados en la estructura militar de la OTAN. Cabe recordar que el Partido Popular no tiene mayoría absoluta en las Cortes valencianas y, por lo tanto, con la misma ley electoral, al igual que el PSOE a nivel nacional con formaciones de izquierda, están gobernando los primeros en aquella comunidad con el apoyo de VOX. Como diría Mariano Rajoy: consejos doy que para mí no tengo.