Recelos con la candidatura de Louzán: ¿Es un condenado por prevaricación el indicado para construir los estadios del Mundial 2030?
La candidatura del presidente de la RFGF, Rafael Louzán, a presidir la RFEF ha sido puesta en tela de juicio por el propio CSD, que recuerda las sentencias judiciales que han inhabilitado a Louzán durante siete años por prevaricación. No obstante, al no ser firme -será el Supremo el que se pronuncie en última instancia-, el expresidente de la Deputación de Pontevedra y exlíder del PP pontevedrés parte como favorito a suceder a Luis Rubiales en el despacho principal de Las Rozas, pese a las muchas voces críticas con su figura.
Este jueves 5 de enero arrancó oficialmente la carrera para hacerse con la presidencia de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) con la proclamación de los tres candidatos que han reunido los avales necesarios para concurrir a estos comicios. En la línea de salida, y al parecer con una cabeza de ventaja ya sobre sus oponentes, se encuentra Rafael Louzán, actual presidente de la Real Federación Galega de Fútbol (RFGF) y expresidente de la Deputación de Pontevedra, que competirá con Salvador Gomar, su homólogo en Valencia, y Sergio Marchán, presidente de la Federación Extremeña tras el salto de su predecesor, Pedro Rocha, al despacho principal de Las Rozas tras el cese de Luis Rubiales por el ‘Caso Jenni Hermoso’.
Gomar es el contrapunto a la “línea tradicional” de la RFEF y Marchán resulta, a todas luces, el plan B a la candidatura de Louzán, rodeada de muchas sombras pese a reunir 51 avales, el que más de los tres candidatos. Y es que el exlíder del PP de Pontevedra, aunque un desconocido para el gran público a nivel nacional, es una figura más que relevante de las dos últimas décadas de política en Galicia.
CONDENA A PRISIÓN E INHABILITADO
Su nombre ocupó muchos titulares desde que llegase a la presidencia de la Deputación de Pontevedra en 2003 y hasta que su nombre comenzó a aparecer en los sumarios de escándalos como la Operación Patos, una trama de corrupción de larguísimo recorrido judicial y que tuvo a Louzán como protagonista en una de sus piezas.
Louzán aprovechó sus últimos años en la Deputación para construir muchos campos de fútbol -más de medio centenar, invirtiendo unos 35 millones de euros-, hecho que impulsó su candidatura para ganar las elecciones a la Federación en 2014. Por uno de ellos, en Moraña, fue condenado a dos años de prisión y siete de inhabilitación para el empleo de cargo público por prevaricación y fraude.
También la alcaldesa de Moraña, la popular Luisa Piñeiro, fue condenada por las irregularidades para otorgar 86.311 euros a una constructora para compensarla por un sobrecoste en las obras del campo de fútbol de la localidad que ya estaban ejecutadas en su mayor parte. El auto señalaba que el entonces presidente de la Diputación "sabía de primera mano, por visitar el campo con motivo del anterior proyecto también subvencionado por la Diputación, que cuanto menos la mayoría de las obras para las que aprobó una nueva subvención ya estaban ejecutadas".
Louzán recurrió la sentencia y ha llegado a elevarla hasta el Supremo, que todavía tiene que pronunciarse. En esta trayectoria, logró salir absuelto en la Audiencia Provincial de Pontevedra por el cargo de fraude, no así por el de prevaricación ni rebajar los siete años de inhabilitación, a la espera de que la sentencia sea firme.
Es ese margen el que sostiene Louzán para esgrimir su candidatura y haberse mantenido durante casi cuatro años al frente de la RFGF, organismo que maneja unos 5 millones de euros -por entonces el PSdeG puso de manifiesto los más de 400.000 euros públicos de los que se beneficiaba el organismo- y que en sus estatutos contempla que ningún miembro puede estar inhabilitado para desempeñar cargos públicos.
De hecho, durante este tiempo tras la condena, Louzán ha tenido tiempo no solo a reeditar su liderazgo al frente de la RFGF, ganando unas nuevas elecciones sin candidaturas opositoras, sino también a ser nombrado por Luis Rubiales como persona al mando de la Segunda Federación, la cuarta categoría del fútbol nacional. Louzán fue, hasta su caída, un gran apoyo de Rubiales, resistiéndose a pronunciarse en su contra durante los primeros días tras el escándalo por la agresión sexual a Jenni Hermoso. Solo cuando resultó insalvable la figura de Rubiales el presidente gallego se pronunció en contra, aunque de manera “tibia”, según calificaron algunas voces de la política gallega.
La sentencia tampoco le restó apoyos en la administración gallega. Cuando Alberto Núñez Feijóo presidía la Xunta de Galicia echó balones fuera recordando que correspondía a la RFEF la decisión de cesar o mantener a Louzán. "Es un órgano que elige a sus miembros, a su junta directiva y a su presidente, y por tanto le corresponde a este órgano tomar la decisión que considere oportuna. No puede ser otro órgano, que el propio órgano soberano que elige al presidente y a los miembros de la Junta Directiva", indicaba entonces.
También tras el pronunciamiento de la Justicia, el Comité Galego de Xustiza Deportiva, a través de su presidenta, María Dolores Rodríguez, reconocía a este diario que “el CGXD sería el órgano competente para conocer si un presidente de una federación deportiva gallega ha dejado de cumplir los requisitos legalmente exigidos para continuar desempeñando ese cargo”.
Este mismo lunes el actual presidente del Gobierno de Galicia, Alfonso Rueda, valoró positivamente la posibilidad de que un gallego pueda llegar a presidir el fútbol español. “Que un gallego fuese presidente de un órgano tan importante como la RFEF desde luego, para Galicia, no sería malo en absoluto", manifestó el mandatario.
Donde no goza de favor Louzán es en el Gobierno central, ya que el presidente Consejo Superior de Deportes (CSD), José Manuel Rodríguez Uribes, ha puesto en solfa en los últimos días la idoneidad de elegir al presidente gallego como candidato al considerar “un problema real” su situación judicial y el riesgo reputacional que ello entraña.
"Lo que me parece, con prudencia, con respeto, la federación goza de esa autonomía para organizar sus elecciones, para elegir a su presidente y nosotros somos muy respetuosos, pero a mí me produce satisfacción que haya varios candidatos. Es una de las cosas que pedíamos, que hubiera competencia, que yo ahora lo que espero es que se compita en buena lid, con un juego limpio y que gane el mejor", dijo Uribes, que ya advirtió en su momento que denunciaría ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD) la hipotética victoria de Louzán.
"Hay un problema ahí que tiene que ver con su situación concreta de dos sentencias que le condenan por prevaricación, pendiente del Tribunal Supremo, pero también eso genera incertidumbre, ese es el problema real", insiste Uribe, que confía en que la asamblea “elegirá al mejor” y que el nombre que salga de las urnas “tenga altura de miras, trabaje tendiendo la mano y goce de autonomía".
“Tenemos un Mundial por delante”, recuerdan desde el CSD, “que nos hace mucha ilusión, que tengamos una federación tranquila, estable, con un presidente nuevo, que busque alianzas, que busque apoyos, que busque el máximo consenso posible y trabajar unidos para sacar adelante a la RFEF y sobre todo para ir de la mano de los éxitos del fútbol español, ahí hay una brecha que yo creo que tenemos que entre todos salvar, y el CSD va a estar siempre, como institución pública, ayudando a que se hagan las cosas bien". Precisamente, el temor del CSD, y por tanto de Moncloa, es que la llegada de Louzán a la presidencia pueda significar que España quede apartada de la coorganización del Mundial de fútbol 2030 que compartirá con Portugal y Marruecos.
Pese a todo, Louzán, que atendió a los micrófonos de ‘El Partidazo’ de COPE, no se mostró preocupado y dijo estar confiado en que el Supremo resuelva su situación ya que tiene “mucha fe en la justicia” y le esperanza el hecho de que su caso fuese admitido cuando el Supremo solo admite "entre un 7 y un 10% de recursos de casación". “Bajo el amparo jurídico, hasta que una sentencia no es firme, evidentemente goza de todos los derechos. El ordenamiento jurídico español así lo establece. Y por lo tanto espero que en mi caso así lo sea", valoró.
Igualmente, consideró que su condena se debió a “una cuestión de interpretación”: "El procedimiento se dice que no fue el adecuado, aunque evidentemente tal y como dice el recurso, lo constata que la ley de contratos del Estado en ese entonces, permitía precisamente ese tipo de actuaciones, pero es una cuestión más bien de interpretación y estoy aquí por una cuestión de esa de interpretación",
LAS OBRAS DE MUNDIAL
Louzán dijo en su entrevista a la COPE que la aspiración era que España fuese sede de la final de la Copa del Mundo, pero antes de eso hay que jugar muchos partidos y construir y remodelar muchos estadios. De hecho, la última evaluación de la FIFA pone a España a la cola de los tres países organizadores de la última fase -Argentina, Uruguay y Paraguay serán sede de los primeros encuentros del Mundial, pero las eliminatorias se jugarán ya en Europa y África-, con una calificación "adecuada" frente a la nota "excelente" que tiene la organización marroquí, que espera llevar la final a Casablanca frente al Camp Nou y el Bernabéu.
"La Real Federación Española de Fútbol ha presentado documentos contractuales de organización que conforman un marco jurídico adecuado para organizar el torneo en España. Sin embargo, hay un número considerable de documentos que contienen divergencias o que directamente no se han presentado, lo cual genera un riesgo operativo y económico para la FIFA", dice la FIFA en su examen.
La polémica con la candidatura de Louzán no preocupa solo al CSD, sino también a la propia FIFA, muy vigilante de todo cuanto sucede en el fútbol español después de lo ocurrido con Luis Rubiales, pero también con motivo de las investigaciones que llevaron a prisión al expresidente de la RFEF, Miguel Ángel Villar. Otro escándalo de estas dimensiones podría ser devastador para el fútbol español, pese a su buen momento sobre los terrenos de juego.
En cualquier caso, y aunque son muchos los aspectos que ha evaluado el máximo organismo del balompié, en España quedan muchos deberes por hacer. Un ejemplo lo tenemos en Riazor, el estadio de Galicia que podría albergar partidos del Mundial. Aunque el recinto coruñés pasó el corte, ahora tiene por delante seis años para readaptarse a las exigencias de la FIFA, y todo pasa por una gran inversión en el estadio para que pueda albergar a, al menos, 40.000 espectadores, una cifra muy por encima de los algo más de 32.000 asientos de los que dispone.
El ejercicio supone algo más que un lavado de cara para la arena blanquiazul, de titularidad municipal y remodelado con motivo del Mundial del 82, además de la ampliación de los 90 y las reformas posteriores en el siglo XXI.
Con todo, no solo Riazor será objeto de cambios y obras -que, suponemos, serán extensibles a los alrededores del recinto e incluso a las calles aledañas en algunos casos-, sino que la Cidade Deportiva Afouteza, con una sentencia del TSXG que apunta a la ilegalidad de esta infraestructura, apunta a ser subsede de este Mundial.
También A Madroa fue seleccionada para ser subsede en un listado en el que forman parte 45 subsedes de toda España en una quiniela que corresponde resolver a la FIFA, algo que se sabrá a partir del 11 de diciembre, cuando la Asamblea General confirme la candidatura de los tres países, momento en el que comenzará a deshojarse la margarita.
Esto en lo tocante a Galicia, pero hay que considerar que, además de Riazor y los citados Benabéu y Camp Nou, están Anoeta (Donostia-San Sebastián), Gran Canaria (Las Palmas), La Cartuja (Sevilla), La Rosaleda (Málaga), Metropolitano (Madrid), Nueva Romareda (Zaragoza), RCDE Stadium (Barcelona, Cornellá-El Prat) y San Mamés (Bilbao) en el listado de sedes. Todas ellas, en mayor o menor medida, tendrán que someterse a cirugía en los próximos años y Louzán podría ser responsable último de que estas obras lleguen a buen puerto.
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