Decenas de trabajadores del personal de ambulancias rodean la Consellería de Sanidade por los contratos desiertos
La paga de regularización, más de 1.700 euros, está en el aire al no adudicarse todos los contratos.
Contratos desiertos, problemas en el servicio, empresas que reciben toques de atención o que, directamente, son apartadas del contrato... Estas son algunas de las circunstancias que se han dado en el sector de las ambulancias en Galicia y que llevó a los sindictados USO, CIG, UGT y CC.OO. a convocar una movilización en la Consellería de Sanidade, con decenas de trabajadores rodeando el edificio para demandar soluciones en el retraso de las licitaciones, algo que está afectado directamente a sus salarios.
MÁS DE 1.700 EUROS PENDIENTES
Y es que, sin los contratos, la paga de regularización, contemplada en el último convenio colectivo, está en el aire todavía. Los concursos del transporte sanitario no urgente quedaron desiertos en su última convocatoria y tanto los trabajadores, como los sindicatos, como las empresas coinciden en que están infradotados, lo que espanta a los empresarios, que ya han señalado en ocasiones que estas condiciones resultan deficitarias para las firmas.
Desde la CIG acusan a la Xunta de la "inacción" que están practicando después de incumplir el compromiso de que este proceso cristalizaría en octubre de 2023. "Pero en pleno mes julio de 2024 ni siquiera fueron publicados los pliegos de condiciones de los contratos del transporte sanitario no urgente", reprochan desde el sindicato.
"Ahora el proceso está parado y no sabemos cuando se volverán a sacar", lamenta el responsable sectorial de la FGAMT-CIG, Xesús Pastoriza, después de que los últimos contratos quedasen desiertos, provocando que algunos se prorrogasen dando situaciones extrañas como la de Ambulancias do Atlántico, que fue retirada del servicio urgente en Vigo, Moaña y Cangas, pero sigue prestando el servicio programado en el área viguesa.
"Si la Consellaría de Sanidad hubiese cumplido con los plazos que dijo, el personal percibiría la paga en la nómina de agosto -unos 1.725 euros-, pero con la demora que lleva el proceso, aunque los contratos se licitasen ahora no se cobraría hasta, por lo menos, el mes de noviembre, sumando un nuevo retraso cada mes que pasen sin adjudicar", censura Pastoriza.
Sin soluciones, los sindicatos no descartan endurecer las movilizaciones, a fin de que la Xunta aumente las dotaciones para hacer más atractivos los contratos, toda vez que el Gobierno de Galicia no se plantea hacer de este un servicio público.
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