El nuevo concurso de transporte sanitario provocará la pérdida de 30 puestos de trabajo, según la CIG. El sector acaba de salir de un duro y prolongado conflicto laboral, que ahora pudiera reactivarse.
Los últimos flecos negociados esta semana -la estabilidad laboral y las condiciones de los que trabajan en prácticas- también reciben el visto bueno.Salvo sorpresa, el nuevo convenio colectivo se firmará este jueves en el Consello Galego de Relacións Laborais.
El fin definitivo del conflicto del transporte sanitarios está a la vuelta de la esquina. Si nada se tuerce, este jueves se pondrá punto final a casi un lustro de protestas provocadas por los recortes aplicados por la Xunta en las contratas de este servicio público privatizado.
A pesar de la buena disposición de las partes, patronal y sindicatos se han emplazado a un nuevo encuentro el próximo 1 de abril.
Los trabajadores aprueban el preacuerdo por gran mayoría, pero sus representantes advierten a la patronal que están listos para volver a las movilizaciones si hay algún bloqueo a lo acordado. En todo caso, no habrá huelga indefinida a partir de hoy.
Despues de años de protestas, varias semanas de huelga, docenas de vehículos saboteados y al menos dos ambulancias quemadas; parece que hay un principio de acuerdo entre la patronal y los tres principales sindicatos, justo cuando estaba a punto de empezar la huelga indefinida.
Respondiendo a preguntas de Galiciapress, el mandatario gallego explicó que el nuevo contrato contará con un “incremento en la oferta que hará el SERGAS”. Además, condenó los actos vandálicos de la huelga: “Nos avergüenzan como país; Galicia no es así”.
La Confederación Española de Sindicatos Médicos respeta “el derecho a los trabajadores a manifestarse” pero recalca su “rotunda condena” a los actos vandálicos.
Los vecinos de A Cañiza vieron sobresaltado su sueño esta madrugada por varias explosiones. Procedían presuntamente de las bombonas de oxígeno que había dentro de una ambulancia ardiendo.
Los empresarios piden a la Xunta “mecanismos” que puedan “garantizar el servicio” a falta de 12 días para que se cumplan los plazos antes de iniciar la huelga indefinida.
Aunque el conflicto enfrenta directamente a los trabajadores -cuyos sindicatos CIG, UGT y Comisiones están unidos en las protestas- con la patronal gallega, el Gobierno quien tiene la pelota en su tejado.Y es que la raíz del conflicto está en los recortes.
La patronal ofrece una subida salarial en Otoño. Los trabajadores la reclaman ya. La pelota sigue estando en el tejado de la Xunta, que sacará los nuevos concursos -con más dinero- después del verano.
Si necesita una ambulancia y tarda en llegar, o llega sólo con un conductor, no debería ser culpa de la huelga; pues hay servicios mínimos del 100%. Sin embargo, el continúo sabotaje de vehículos -con este ya van dos quemados y cientos con las ruedas pinchadas-puede terminar por notarse en la calidad del servicio.