El centrocampista del City ganó el título a mejor jugador, que parecía destinado a la vitrina de Vinicius Jr.
Un torno por el que pasan los mismos racistas e idiotas que nos encontramos en el autobus, en el bar y en nuestra oficina.
El colegiado de Pontedeume, con más de dos décadas de trayectoria en las tres principales divisiones del fútbol nacional, es de los trencillas cesados por el escándalo.