La salud de once trabajadoras del CHUS, "en el limbo" por falta de seguridad y condiciones mínimas
FeSP-UGT denuncia falta de seguridad y de condiciones mínimas en el área de trabajo de once enfermeras que elaboran los medicamentos citostáticos
La Federación de empleados de Servicios Públicos de la UGT (FeSP-UGT-Saúde) denuncia la falta de seguridad y de condiciones estructurales mínimas en el área de trabajo de once enfermeras del CHUS que elaboran los medicamentos citostáticos, fármacos para el tratamiento del cáncer. Critican la falta de acción y de responsabilidad del Sergas, al que acusan además de conocer esta peligrosa situación desde el año 2012.
Ante esta problemática, que pone en riesgo el bienestar y la salud de las once trabajadoras del CHUS, la Federación menciona a través de un comunicado algunas de las deficiencias detectadas en la planta -4 del hospital, entre las que destacan la ausencia de tres áreas de trabajo independientes (almacén, esclusa y sala de cabinas) junto con una “climatización deficiente y acumulación de material” . La Inspección de Trabajo destaca que la salida del aire de la CBS va directamente “al patio interior del servicio de farmacia a la altura de la planta”, y que existe acceso restringido inadecuado.
En cuanto a la planta 0, donde también se elaboran esta clase de medicamentos, se da de nuevo una climatización deficiente porque es común para toda la zona del hospital, acumulación de material y una esclusa inadecuada que no garante la “estanquidad con respecto a áreas adyacentes”.
Ambas áreas sufren, por otro lado, carencias en equipamiento y un protocolo de mantenimiento y de limpieza deficientes, escaso nivel de iluminación y la adopción de posturas forzadas en el trabajo. A todos estos problemas, es preciso añadir que los citostáticos presentan “efectos cancerígenos, mutagénicos y teratogénicos” en caso de que las condiciones de manipulación no sean las adecuadas.
Denuncian, por último, que el Sergas no proporciona la vigilancia de salud que exige el Real Decreto 665/1997, ni de doble taquilla para guardar de manera separada las ropas de protección y las de vestir. Las once trabajadoras perjudicadas tampoco disponen de los diez minutos reglamentarios antes de la comida y de abandonar el trabajo para su aseo personal.
MEDIDAS CORRECTORAS QUE NO LLEGAN
FeSP-UGT recuerda por otro lado las medidas propuestas por el Sergas en 2012 tras una evaluación de riesgos, y que nunca llegaron a ser implementadas. Entre ellas se encuentra un plan funcional de innovación del servicio, dedicado al rediseño de espacio y de infraestructuras, así como una reorganización de funciones y distribución de trabajo.
La Inspección de Trabajo comprobó, de acuerdo a la Federación, que nada de esto fue aplicado, y le recordó al Sergas su obligación de evaluar los riesgos para, en consecuencia, aplicar las medidas necesarias.
Según especifican en el comunicado de FeSP-UGT, el Sergas está incumpliendo la Ley de Prevención de riesgos laborales, lo que llevó a la Inspección a darle un plazo de seis meses para desarrollar las soluciones exigidas. Pasado el plazo, y ante una nula respuesta, el caso derivó a la Administración Autonómica. Todo este proceso dejó “en el limbo” la salud de las once trabajadoras, que todavía continúan a la espera de unas condiciones de trabajo dignas y seguras para su bienestar.
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