La consellera, Rosa Quintana, se rindió y el descontento generado por el texto de la Ley Acuícola y anunció que le daba carpetazo definitivamente a cuatro días vista de una manifestación convocada por el sector para rechazar el texto. Mientras el PP se unía a la oposición para pedirle al Gobierno gallego «a retirada de forma inmediata» de la ley acuícola.