Erimsa, filial gallego de este grupo nórdico, pide permiso para explotar cuarzo en unas 1.000 hectáreas alquilando tierras agrícolas donde hay granjas de cultivo ecológico cuyos terrenos no podrán certificarse como tales en el futuro. Colectivos como el Sindicato Labrego Galego se han opuesto en el pasado a proyectos similares como el que ahora sale a exposición pública. la minería de cuarzo a cielo abierto tiene una serie de efectos adversos sobre el medio ambiente, incluyendo la destrucción de hábitats, la contaminación del suelo y el agua, la erosión del suelo, y el consumo excesivo de recursos hídricos.
Las adminsitraciones están lanzando un mensaje de tranquilidad tras la ruptura de una balsa de áridos de una cantera de Erimsa en Frades el lunes por la noche. Los ecologistas, por su parte, ponen el foco en la empresa presuntamente responsable, de la que llegan a pedir su cierre o al menos su parlización temporal. Erimsa, por ahora, guardia silencio.
"De continuar en esta situación, la planta de Frades se verá abocada a su cierre definitivo", ha advertido la dirección de la compañía a su plantilla