El Parlamento de Galicia ha aprobado este jueves la Proposición No de Ley del Grupo Popular para solicitar al Gobierno central que recupere la vía formativa como una posibilidad de arraigo para la formación de extranjeros.
La iniciativa, que no ha contado con el voto favorable del PSdeG, ha sido presentada por la portavoz popular de Emprego, Noelia Pérez, que ha considerado "paradógico" que, "pese a la evidente oportunidad de este programa para paliar la escasez de mano de obra y facilitar la integración de los migrantes que llegan con ganas de trabajar", el Gobierno "decida de forma uniltaral hacer desaparecer esta figura".
La popular ha recordado que el Ejecutivo estatal aprobó en 2022 la figura del arraigo para la formación, "abriendo un abanico de posibilidades y reconociendo la potencialidad de las microformaciones y microcredenciales como herramienta de integración".
"Este modelo se mostró especialmente útil en sectores donde la demanda de mano de obra es elevada y donde las empresas precisan trabajadores que posean una capacidad concreta y actualizada, ofreciendo la posibilidad de que personas en situación irregular regularicen su situación mediante un compromiso efectivo de formación", ha indicado.
"FUNCIONABA Y DABA RESULTADOS"
Sin embargo, la portavoz popular ha lamentado que la Administración estatal, a través de un Real Decreto, eliminase la opción de las microcredenciales para el arraigo formativo, "sin consultar ni escuchar a las comunidades autónomas, que son las que realmente tienen las competencias en políticas activas de empleo".
En concreto, la portavoz popular ha pedido incorporar en el articulado del reglamento una mención explícita las microcredenciales y reconocerlas como certificaciones de competencias específicas y de corta duración, permitiendo acreditar la formación necesaria para la integración en el comprado laboral.
Asimismo, solicita eliminar o modificar expresiones que condicionen la formación únicamente la modalidades tradicionales; incorporar criterios que reconozcan la proporcionalidad en la duración y en la cantidad de horas, adaptándose a la realidad de los contratos fijos discontinuos y a las condiciones laborales de colectivos vulnerables; e incluir la opción de matriculación y desarrollo de microformaciones en modalidades semipresenciales o presenciales, garantizando un mínimo del 50 por ciento de actividades presenciales, de acuerdo con las necesidades de la formación.