Este viernes 1 de Abril entró en vigor la nueva normativa estatal que regulará la jornada laboral de los 2.700 policías nacionales que trabajan en Galicia. Se trata de una norma polémica, que entra en vigor a pesar de la firme oposición del Sindicato Unificado de Policía.
En concreto, el sindicato denuncia que la nueva normativa será muy difícil de aplicar en vista de “las graves deficiencias de personal que existen en las mayoría de las plantillas”, de las que ya hablaba el secretario general de Sup-Galicia en una entrevista reciente con Galiciapress.
Los policías aseguran que se están planteando numerosos problemas, sobre todo en las comisarías de mediano y pequeño tamaño, donde “el número de efectivos impide que el turno establecido pueda funcionar con normalidad”. Avisan de que sus mandos se están viendo obligados a retirar efectivos de otras tareas, o incluso de cerrar o agrupar “servicios tan importantes para los ciudadanos como las oficinas de denuncias”.
Desde el SUP acusan al director de la Policía, Ignacio Cosidó, de haber faltado a su palabra después de comprometerse “a no aprobar la nueva jornada laboral” sin un “apoyo mayoritario” de los sindicatos que no consiguió. Pero ya que no han conseguido paralizar la puesta en marcha de la normativa, denunciarán todas las consecuencias que supongan “pérdida para los policías o consecuencias injustas para los ciudadanos”.