Ladrones y toxicómanos son las personas que más se han beneficiado de las medidas de gracia de los diferentes ejecutivos en las últimas dos décadas. 


Por el contrario, los gobiernos han sido muy remisos a perdonar delitos relacionados con la política, al menos en Galicia, lo que en teoría resta posibilidades al indulto solicitado por el funcionario condenado por el enchufe de la cuñada de la presidenta de la Deputación de Pontevedra.


El consumo de alcohol y de heroína (en la foto) empujan a muchas personas a delinquir - Pixabay



El Gobierno de España ha concedido 559 indultos a personas de Galicia desde 1999. El tipo delito  que más ha perdonado el Ejecutivo en la autonomía es el de contra la salud pública, que incluye el tráfico de drogas. 


En concreto, hubo 143 indultos por delitos contra la salud pública. Otra de las categorías con más perdones es la de los robos, con 114. Son dos crímenes a menudo relacionados, pues   toxicómanos son condenados tanto por trapichear y  por robar o hurtar para sostener su adicción.


PERDÓN A UNA PARRICIDA

En otros delitos más graves, los indultos son mucho menos frecuentes. Por ejemplo, en este período de 22 años solo hubo cuatro indultos por homicidio. De esos cuatro, solo uno fue por un homicidio consumado, las otras tres habían sido penas por planificarlos o por homicidios imprudentes. La única homicida absuelva fue una parricida condenada en 1992 y perdonada ocho años después.  


Así se puede comprobar en un buscador de indultos que acaba de difundir la plataforma de transparencia . La base de datos se alimenta de las publicaciones de los perdones en el BOE.


NO SE PERDONDA A POLÍTICOS

Unos de los aspectos más polémicos de los indultos son los perdones de delitos relacionados con la Administración Pública. No es de extrañar, pues no deja de ser una Administración que perdona el daño contra otra. Además, muchas de las condenas de esta categoría tienen una vertiente claramente política.


En estas dos décadas, el Gobierno ha concedido 9  absoluciones en delitos contra la administración pública.  El último, en 2000, cuando fue perdonada la que fuera lotera de Rábade, condenada en 2008 a tres años de cárcel por quedarse con parte de la liquidación de los sorteos. 


En total, en el período analizado, hubo 7 perdones del delito de malversación. Las otras dos gracias fueron a funcionarios, uno de ellos policía, que falsearon o permitieron falsear documentos.


No hubo ningún indulto por prevaricación, cohecho, tráfico de influencias y ordenación del territorio, los que están más frecuentemente asociados a la corrupción en la política.


Archivo - Acusados por el 'enchufe' de la cuñada de Carmela Silva durante el juicio. El exfuncionario del Ayuntamiento de Vigo, Francisco Javier G.O., ha pedido recientemente el indulto parcial tras ser condenado por  a varios años de prisión por los delitos de prevaricación, malversación y falsedad/EP


Así que los políticos gallegos condenados parecen que tienen casi imposible conseguir un perdón, algo que contrasta con la diligencia de los perdones a los políticos catalanes del procés.


Del análisis de la base de datos se percibe que hay otros delitos que ningún Ejecutivo parece dispuesto a olvidar, dado el escándalo social que supondría. Por ejemplo, en más de veinte años no se ha concedido ninguna gracia para condenados por incendios o por delitos contra la libertad e indemnidad sexual.


AHORA SE INDULTA MUCHO MENOS

La mala prensa que, en general, tienen los indultos se deja sentir en su evolución temporal. En los últimos seis años solo se han concedido 9 indultos cuando huno años, como en 2000, en los que se llegaron a conceder 88. 


El año pasado el Gobierno indultó a tres personas,  que habían cometido un hurto, el robo de vehículo y lesiones.

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