La pontevedresa firmó el documento junto a 21 de las 23 campeonas del mundo, en donde establecía su renucia a acudir a la llamada de la selección hasta que no se produjeran "cambios contundentes en los puestos de liderazgo" de la RFEF. Pese a todo, es uno de los nombres que figura en la primera lista oficial de Montse Tomé.